Salud para toda la familia a través del tratamiento quiropráctico.
 

Hernias DiscalesUna hernia de disco se produce cuando la porción central del disco (núcleo pulposo) se desplaza a través del anillo fibroso. Al desplazarse el núcleo pulposo puede producirse una compresión de la médula espinal o de una o varias raíces nerviosas.

A menudo, una hernia suele ser asintomática (sin dolor) y sólo al inflamarse puede empezar a causar síntomas. Pero también puede causar dolor, pérdida de fuerza y hormigueos en ciertas zonas y grupos musculares (en los brazos o las piernas) -dependiendo de la raíz afectada- como consecuencia de la compresión ejercida sobre las raíces nerviosas o la médula espinal.

Una hernia discal a la altura lumbar aparece con mayor frecuencia entre los 30 y 50 años, y en la región cervical entre los 40 y 60 años, y en la mayoría de casos las hernias son recuperables con tratamientos conservadores (quiropráctica, fisioterapia y ejercicios). Sólo en un pequeño porcentaje de casos severos en que el disco, al ser comprimido entre dos vértebras, sale de su localización y presiona la raíz nerviosa o la médula espinal (produciendo lesiones neurológicas), se requiere de cirugía.

La Solución Quiropráctica:

Los antiinflamatorios y los relajantes musculares sólo esconden el dolor (desconectan la alarma) sin solucionar su causa (apagar el fuego). Los ajustes quiroprácticos específicos corrigen las desviaciones vertebrales responsables del dolor y mejoran la salud de la columna de una manera natural y segura, sin el uso de cirugía o fármacos y, por tanto, libre de riesgos o efectos secundarios.