
En ocasiones el dolor de cabeza es tan frecuente en nuestra vida diaria que nos podemos llegar a acostumbrar a que lo habitual sea tener dolor. Pero no debemos confundir lo “habitual” con lo “normal”: lo normal es no tener dolor de cabeza, aunque lo habitual sea tenerlo.
Dentro de los varios tipos de dolores de cabeza, los producidos por tensión son los más comunes. Éstos se deben a menudo a que la columna cervical pierde su curvatura normal -puede ser consecuencia de malas posturas (en el trabajo, al dormir), caídas, golpes, accidentes, lesiones del tipo latigazo cervical, tensión nerviosa, estrés, etc. La tensión en el cuello sube hasta la cabeza provocando los denominados dolores cervicogénicos .
En las personas que padecen migraña, frecuentemente nos encontramos con un trastorno espinal que afecta a la parte del sistema nervioso que controla la función de los vasos sanguíneos. Al estar estos constreñidos, su dilatación produce dolor, y puede ir acompañada de náuseas, mareos, vómitos, zumbido en los oídos, cambios en la visión, adormecimientos en el rostro, etc.
La Solución Quiropráctica:
Los dolores de cabeza han creado una oferta enorme de fármacos potentes que resultan muy efectivos en el momento pero que raras veces implican mejoras persistentes a largo plazo. La Quiropráctica no trata solamente los síntomas del problema sino también la raíz del mismo, le ayuda a recuperar su estado de salud “normal” y a reducir la aparición de este tipo de dolores “habituales”, sin necesidad de medicación ni riesgo de efectos secundarios.
Si las cervicales superiores están fuera de su sitio y/o bloqueadas, los nervios craneales pueden inflamarse y causar cefaleas o migrañas. El quiropráctico trabaja sobre el sistema nervioso y, mediante los ajustes vertebrales, restablece la posición normal de las vértebras y el flujo normal de información del cerebro al resto del cuerpo.
Para dolores de cabeza producidos por tensión, el doctor en Quiropráctica trabajará la columna para devolverle una curvatura cervical y una amplitud de movimiento normales. Así permitirá que los músculos se relajen, poniendo fin a los dolorosos espasmos.
La migraña se aliviará al corregir el mal funcionamiento espinal que afecta la parte del sistema nervioso que controla la dilatación y constricción de los vasos sanguíneos de la cabeza. La quiropráctica colaborará de manera eficaz en el control de la frecuencia e intensidad de las crisis “migrañosas”, mejorando así la calidad de vida de estos pacientes.
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